¿Envejecimiento exitoso en el siglo XXI?.GERONTOLOGÍA

GERONTOLOGÍA
¿Envejecimiento exitoso en el siglo XXI?
La duración de la vida se extiende año tras año. En RIMA encontraré las claves que posibilitarían el envejecimiento saludable de la población mundial.

 

Como la expectativa de vida humana esté creciendo a un porcentaje de 2,5 años por década, no va a ser inusual que las personas nacidas en países desarrollados entre el 2010 y el 2020 lleguen a vivir en el siglo XXII. Esto representa un gran desafío para la medicina y otras ciencias: lograr para las próximas generaciones un envejecimiento exitoso, según el artículo “Predicting Succesful Aging in a Population-Based Sample of Georgia Centenarias”, publicado en la búsqueda ” ¿A qué nos referimos con envejecimiento exitoso?”, que encontraré en Central de Inteligencia Médica de RIMA.

Si bien hace més de 50 años comenzó a hablarse del envejecimiento exitoso, el término pasó desapercibido hasta que en 1987 fue popularizado en un artículo de los doctores John Rowe y Robert Kahn publicado en la revista Science. Según estos autores, el envejecimiento exitoso incluía tres componentes: la ausencia o baja probabilidad de enfermedad y discapacidad, alta capacidad cognitiva y funcional, y un activo compromiso con la vida.

Pero especialmente en las últimas dos décadas, gracias al avance de la gerontología, han proliferado estudios epidemiológicos que examinan los predictores de un envejecimiento saludable. Por ejemplo, la investigación “Mental health in the aged: prevalence, covariates and related neuroendocrine, cardiovascular and inflammatory factors of successful aging”, publicada en el 2010 por la BMC Medical Research Metodology, postula que la ausencia de depresión mayor se encuentra entre los més fuertes predictores tempranos del envejecimiento con éxito. Este artículo plantea, también, la hipótesis de que en el envejecimiento exitoso serían las hormonas del estrés (cortisol) y las hormonas de protección (DHEA-S, IGF-1, la oxitocina) las responsables del bienestar, los índices de salud física y mental, y las funciones cognitivas.

Asimismo, otros estudios han documentado una relación inversa entre el nivel educacional y el riesgo de pérdida de las funciones mentales superiores en la senectud, de modo tal que las personas més educadas conservan su elevada actividad intelectual en la tercera edad. De esta manera, el descenso de la densidad sinéptica en el hipocampo asociado al envejecimiento podría evitarse en los adultos mayores que participan en ambientales laborales que exigen elevada capacidad de anélisis y reflexión. Los mecanismos moleculares que facilitan las respuestas sinépticas en el entorno sobreestimulado estarían relacionados con la expresión de proteínas promotoras de sobrevivencia neuronal, la preservación telomerésica de la integridad genómica, las reparaciones de DNA y con la movilización de las células madre progenitoras a los sitios de las neuronas y glías envejecidas.

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